La diferencia entre No-Organización y Des -Organización
El primero en utilizar por primera vez esta palabra, "No-Organización" es Simon David Buckingham. En 1996, Buckingham comenzó a escribir acerca de los beneficios de utilizar la No-Organización para mejorar el rendimiento del personal y de la Compañía. El fundador y CEO de Mobile Streams, a Buckingham es a quién se le da el crédito de haber creado esta teoría, que desde entonces ha sido adoptada por algunos conferencistas famosos como Tom Peters.
Una definición utilizada comúnmente para esta palabra plantea que es "un enfoque de la estructura organizacional para evitar o eliminar la gestión administrativa y burocrática." Combinada con la esperanza de que "el capitalismo tecnológico" controle el mundo de los negocios, Buckingham consideraba que la mejor manera de mejorar las operaciones de la Compañía es prescindiendo de todos los niveles crecientes de la organización que ahogan la creatividad y el desempeño tanto individual como de equipo.
La Desorganización representa una condición diferente. El diccionario define como desorganización a "la condición en la cual un sistema ordenado ha sido interrumpido”. Por razones obvias, la desorganización pocas veces es productiva o deseada. Aunque en raras ocasiones ha sido benéfica al interrumpir sistemas ordenados (por ejemplo, Christopher Columbus, Albert Einstein, etc.), de hecho el éxito social y empresarial florece normalmente bajo estándares de comportamiento y educación bien organizados.
La No-Organización implica más que la no-productividad en diferentes estratos de la organización, eliminando resultados en el mejoramiento del desempeño del trabajo. Para algunas industrias puede ser más funcional la no- organización que para otras. Mientras que en algunos segmentos del negocio parece funcionar de forma más eficaz usar varios escalafones en la organización. Por razones reglamentarias y operativas, la banca, los seguros y las empresas inversionistas suelen actuar mejor bajo una estructura jerárquica.
Sin embargo, es importante recalcar la diferencia entre la No-Organización y la desorganización. Su manejo debería considerar seriamente la posibilidad de una filosofía de No-Organización cuando se considere oportuno y potencialmente efectivo.
Cuando el uso de la No-Organización puede ser efectivo
Si la administración de su compañía lo considera como un beneficio, entonces debe implementarse cuidadosamente. Aún así siempre existe el riesgo de que al tratar de ejecutarlo tenga como resultado una des-organización. Si se eliminan escalafones de la organización, porque se haya decidido que son un impedimento para mejorar el desempeño laboral, no se tiene un programa de información, capacitación y entrenamiento (de ser necesario) para el personal, las consecuencias pueden ser inesperadas.
Una estructura sólida y bien implementada, sigue siendo un componente muy valioso en las operaciones del negocio tanto para los trabajadores, como para la administración. Estructura no es igual a burocracia. Entender esta diferencia es fundamental, sobre todo si está considerando la posibilidad de seguir bajo un esquema de No-Organización.
¿Qué Compañías suelen beneficiarse de una estrategia de No-Organización? E-Commerce, desarrollo de software, productos de consumo y comercializadoras pueden beneficiarse de una No-Organización. Los empleados de estas industrias suelen ser creativos, independientes, motivados y orientados hacia los objetivos. Normalmente sienten un sincero agradecimiento por la falta de burocracia en los niveles jerárquicos que en ocasiones puede sofocar su creatividad y motivación.
Un desempeño laboral excepcional a veces implica una compleja interacción de varios elementos como la motivación tanto interna como externa, amor al trabajo y satisfacción personal (familia, estabilidad económica, religión y buena salud). Retener a empleados con talento, buena educación y conocimientos es responsabilidad del departamento de Recursos Humanos. El desempeño con mayor frecuencia es el resultado de la cultura organizacional, buen liderazgo, equipos de trabajo sólidos, desafío profesional y un buen programa de compensaciones.
Utilizando apropiadamente la filosofía de la No-Organización puede crear en los empleados una experiencia satisfactoria cuando estos sienten que sus ideas, innovaciones, creatividad, dedicación, motivación y que sus contribuciones son bienvenidas. La eliminación de niveles de jerarquía burocráticos también exhibe una administración basada en la veracidad y la confianza en el personal que a menudo influye en mejorar el desempeño del trabajo. La percepción de la libertad de creación y de una administración basada en la confianza sirve a menudo para incrementar la motivación y el firme deseo de cumplir de muchos empleados.
Existe una avería potencial al usar la No-Organización como un enfoque de administración. Existen dos tipos de empleados que podrían tener problemas, al iniciar con este programa. Unos serían los empleados con mayor experiencia, porque están acostumbrados a guiarse por un organigrama y por cadenas de mando, generando en ellos inseguridad al guiarse por este programa. La naturaleza humana tiende a resistirse al cambio, y si agregamos un ambiente laboral diferente, puede llegar a confundirlos o irritarlos en su lugar de trabajo.
El otro grupo de empleados que podría tener problemas es el de los empleados más jóvenes de la Organización, así como aquellos que recientemente se han incorporado al ámbito laboral. Mientras que muchos de ellos aceptarían la No-Organización como una manera de aprender, crecer y desarrollarse rápidamente, es posible que algunos lo perciban como una forma de retrasar su progreso. A falta de experiencia, algunos podrían percibir en la estructura burocrática una forma de obtener lineamientos en el comportamiento laboral, promoción y planes de trabajo así como una mayor dirección.
Las Organizaciones deberían considerar la posibilidad de utilizar un programa de No-Organización, mediante la evaluación de aspectos positivos y posibles dificultades en la composición de la fuerza laboral. Aquellas empresas que tengan un espacio para premiar la creatividad, la motivación y la competencia en equipo podrían encontrar que una política de No- Organización es bastante exitosa en el desempeño individual y en los equipos de trabajo. Por el contrario, aquellas unidades de negocio que estan más regularizadas y controladas por terceros o se encuentran en competencia con entidades altamente estructuradas podrían encontrar en la teoría de No-Organización una oportunidad tentadora (por no mencionar la reducción de costos con menos personal en los mandos medios), pero examinando el proceso más a fondo. La No-Organización en efecto, puede mejorar el desempeño laboral. Si no se implementa cuidadosamente por el contrario puede traer como resultado confusión y resistencia.
La mayoría de las compañías se fijan como objetivo mejorar su línea de resultados. La No-Organización es una herramienta efectiva que les puede ayudar a cumplir con esa meta. Aunque es una teoría bien acogida por los críticos en la materia, no debe considerarse como una cura milagrosa para todos los asuntos relacionados con la operación de la compañía que necesitan ser redireccionados. Sin embargo si se combina con otras herramientas, la No-Organización, puede ayudar a mejorar el desempeño, particularmente de aquellos empleados que tienen la habilidad de cumplir con los objetivos empresariales en un ambiente con una estructura administrativa más delgada.