Toma de Decisiones Sólida - Fundamentos

Los ejecutivos a nivel Dirección usualmente entienden la toma de decisiones sólida como la típica combinación de experiencia, arte y ciencia; A pesar de ello a menudo se olvidan de las bases fundamentales de las técnicas consistentes para tomar buenas decisiones.

Muchos expertos han escrito sobre las mejores maneras de abordar la toma de decisiones, la mayoría de estas teorías involucran tres habilidades primarias, que cuando se combinan adecuadamente dan al ejecutivo las armas necesarias para tomar decisiones sólidas consistentemente.

  • Habilidad Conceptual. Es necesario entender e implementar conceptos para observar las decisiones y los impactos de éstas en el staff y las metas corporativas. Transformar conceptos en decisiones y/o planes de acción requiere primero de un entendimiento conceptual.
  • Pensamiento Estratégico Sólido. Para tomar la mejor decisión, se requiere de un pensamiento estratégico, más que operativo. Pensar estratégicamente involucra proyectar (visualizar)  los resultados de cualquier decisión y su impacto sobre el  bienestar de toda la organización.
  • Paciencia al analizar alternativas. Evaluar todas las posibilidades que caben dentro de las diversas alternativas de decisión, regularmente no se hace de la noche a la mañana. Tener paciencia para analizar efectivamente las opciones que existen, lleva a una mejor decisión.

Mientras que los altos ejecutivos experimentados usualmente emplean una variedad de técnicas y ayudas teóricas, estas tres habilidades clásicas proveen los fundamentos para las mejores decisiones. Utilizar estos tres principios en presencia o ausencia de técnicas adicionales, generalmente lleva a una sólida y valiosa toma de decisiones.

Cinco Acciones que se Deben Evitar Dentro de Cualquier Estrategia de Liderazgo

Aunque expresar puntos negativos sea a menudo contraproducente, existen condiciones que revierten ese principio. Evitar los siguientes errores comunes, típicamente lleva  a un mejor liderazgo, delegación y toma de decisiones.

  1. Delegar Demasiado. Delegar es importante, si no es que crítico en el liderazgo a nivel Dirección. Pero otorgar una delegación total generalmente lleva a que el staff de menor nivel tome las decisiones completamente en sus manos sin la dirección adecuada. Adicionalmente a los altos niveles de riesgo que esto genera, hay ocasiones en que los líderes pueden darse cuenta de que están fuera de todo contexto, provocando  que contestar preguntas de la Junta Directiva, los accionistas o  los medios se convierta en un reto difícil de enfrentar.
  2. Involucrarte en tareas que no deberías. Este error es lo opuesto a Delegar Demasiado. Líderes experimentados, con altos niveles de entusiasmo e interés son muestra de buenos valores; pero el trabajo duro en las “trincheras” consume mucho tiempo valioso para un alto ejecutivo, perder tiempo crítico para pensamiento estratégico invariablemente estanca a los Directores, en el corto y largo plazo.
  3. Programar demasiadas reuniones uno-a-uno con altos ejecutivos. Una estrategia de liderazgo que valora las juntas uno-a-uno más que consultar al equipo de ejecutivos, a menudo lleva diversos problemas para ellos mismos. ¿No estás de acuerdo? Considera los resultados comunes. Esta estrategia obliga a los miembros de tu equipo  a responder en un “vacío” sin interacción ni opciones por parte de los líderes. Algunos miembros del equipo trabajarán para convertirse en los primeros o los últimos en ser consultados, creyendo que podrán formar (los primeros) o influenciar (los segundos) tus decisiones. Finalmente esta estrategia desalienta la creatividad de los individuos y del equipo.
  4. Ser renuente a compartir la responsabilidad de tomar decisiones. Seguir esta estrategia combinada con tendencias previas, te llevará a cuestionar más de lo necesario a tus líderes como individuos y no lo suficientemente como equipo. Puede ser que ni siquiera te des cuenta de que estás siguiendo este camino. ¿Por qué deberías entregar tu confianza a un equipo de líderes que ni siquiera has utilizado? ¿Cómo puedes determinar su superioridad o mediocridad si no les das la oportunidad de tener éxito o de fracasar? La respuesta es simple: No puedes juzgar su habilidad de pensar o actuar como un equipo de líderes si no les das la oportunidad.
  5. Tomar decisiones antes de consultar a lideres con experiencia, pero pretendiendo que ellos tienen participación significativa. Esta estrategia es mucho más común de lo que los altos ejecutivos se atreven a admitir. Quienes que tratan te engañar a sus superiores haciéndoles creer que un plan de acción fue “su idea” a menudo sufren una reacción violenta  de negatividad y pérdida de confianza.  A los verdaderos líderes les molesta mucho que los manipulen, así como también te molestaría a ti. 

Una vez más, alcanzar un balance adecuado debería ser la meta de los Directores. Analizar un problema y preguntarse “¿Debería tomar yo la decisión, delegarla a otro líder o consultar a mi equipo?”. La realidad dicta que existe una diversidad de puntos indicando una acción sobre la otra. Con el tiempo, tus respuestas a esta pregunta podrán destacar algunos hábitos o acciones a evitar en el futuro.

 
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