¿Cómo evitar la rotación innecesaria?
Más del 60 por ciento de la fuerza laboral actual considera que cambiaran de carrera y se reinventaran al menos una vez durante su vida laboral, por lo que los empresarios deben mantenerse a la vanguardia del juego mediante la creación de un ambiente de trabajo, que fomente las oportunidades y aliente a los empleados para quedarse a largo plazo, mientras que al mismo tiempo realizan su deseo de cambio.
El hallazgo es parte de la Encuesta Global de Empleo de Kelly (Kelly Global Workforce Index), que obtuvo la opinión de aproximadamente 134,000 personas en 29 países.
Mientras las empresas desean mantenerse actualizadas y asegurarse de que están reclutando al mejor talento disponible, el pasar por el proceso de contratación simplemente porque los empleados no permanecen en la compañía, es algo que ninguna de ellas puede permitirse.
El personal es por sí mismo uno de los gastos más grandes de una empresa. La sustitución de un empleado cuesta a una compañía hasta tres veces los salarios anuales de esa persona, de modo que la rotación constante de los empleados puede convertirse en un problema fuera de control, sin mencionar los efectos negativos que está tiene al interrumpir la productividad.
Kelly interactúa con candidatos todos los días y los cambios que hemos visto en los últimos años en lo que respecta a las actitudes hacia el desarrollo de la carrera han sido significativos. Durante la crisis la gente sólo estaba interesada en tener un trabajo, hoy estamos viendo esa tendencia a la baja después de que los candidatos desean mejores oportunidades de desarrollo dentro de una organización antes de que considere unirse a esta.
Los empleados buscan beneficios que les sean de interés, capacitación, entendimiento y opciones claras de desarrollo. Si estas demandas no se cumplen, están mostrando su voluntad de terminar la relación.
La pregunta para las empresas es ¿Cómo equilibrar estas expectativas con las necesidades del negocio?
A continuación las cinco principales razones por las cuales los empleados dejan sus empleos, así como sugerencias sobre cómo su empresa pueden tomar medidas para minimizar la pérdida de talento:
- Relación negativa con el jefe directo. Cuando un empleado no se siente reconocido y apreciado por la persona a quien le reportan, es poco probable que se sientan motivados desempeñar su trabajo con excelencia, u obligados a permanecer en la compañía. Asegurar que todos los gerentes dentro de su organización comprenden el impacto que su estilo de gestión tiene en la retención es de vital importancia. Capacitar a los gerentes en las habilidades más sutiles (comunicación personal) necesarias para comprometer a un equipo, puede hacer una diferencia significativa.
- Existen pocas esperanzas de desarrollo o crecimiento profesional. Los empleados a menudo sienten que sus puestos de trabajo ofrecen pocas oportunidades para avanzar. Las empresas deberían trabajar con los empleados para entender las expectativas individuales de carrera de cada uno y, en lo posible, diseñar claramente y paso por paso el camino a desarrollar para alcanzar estos objetivos. Es importante que los empleadores no prometan de más en este ámbito, debido a que, el no cumplir una promesa acordada puede llevar rápidamente a un empleado cada vez más desconectado y desmotivado.
- La realidad del puesto no coincide con lo prometido durante el proceso de contratación. Si un empleado considera que recibió una incorrecta o poco realista descripción del puesto cuando solicitaron su posición, desarrollará rápidamente una falta de confianza general en la compañía. Por ello se debe asegurar que se proporciona una descripción detallada y precisa del trabajo durante todo el proceso de contratación, desde la colocación de anuncios hasta las entrevistas y en todos los puntos de contacto intermedios. La participación de un experto en la contratación para aconsejarle sobre cómo comunicar mejor los beneficios y riesgos de un puesto puede ayudar a evitar esto.
- Los empleados están sobrecargados de trabajo y estresados. Muchos empleados perciben una abrumadora falta de respeto para ellos y su balance entre la vida laboral y la personal. Es irónico que esta percepción sea una de las principales razones para abandonar un empleo cuando tantas empresas están dando a conocer el hecho de que la relación trabajo/vida es una prioridad. Los empleados han decidido que, en muchos casos, esto es más retórica que realidad. Los gerentes deben dar el ejemplo, mostrando que tienen una vida equilibrada y alentando al personal a hacer lo mismo. En última instancia una vida equilibrada dará lugar a una fuerza laboral más productiva y saludable.
- Los empleados perciben una falta de entrenamiento y/o tutoría de sus gerentes. Demasiada carga de trabajo y un enfoque en el éxito a corto plazo puede dar lugar a que los gerentes no hagan suficiente tiempo para crear compromiso constructivo y significativo con sus empleados. Cuando esta interacción uno a uno no existe, los empleados pueden perder rápidamente la dirección y no se sienten apreciados. Lo gerentes deben asegurarse de que periódicamente reconocen el desempeño de sus empleados, tanto positivo como negativo. Dejando a un lado el hecho de que los tiempos regulares para colaborar con los empleados son de vital importancia, también lo es el asegurar que los empleados tienen la capacidad de relacionarse con otras personas en toda la empresa, en un intento de unidad, intercambio de conocimientos y desarrollo.