Valores como el trabajo en equipo y el apoyo mutuo sobran cuando la gente está preocupada por sobrevivir. Los trabajadores de hoy están inquietos por la economía. El miedo penetra en la organización, llegando a cada departamento y persona.
Es natural sentirse poco comprometido y mecánico – si se está enfocado solo en sobrevivir- cuando se enfrenta con una economía inestable. Como resultado, una generación de gerentes “basados en el temor” está siendo desarrollada y en la actualidad moldea la cultura de negocio en el futuro cercano. Los gerentes “basados en el temor” carecen de cualidades humanas y desafortunadamente son frecuentemente los arquitectos de las compañías del siglo XXI.
¿Quién es el Gerente “Basado en el Temor”?
Estos nuevos directivos no muestran pasión en su trabajo. Llevados por el miedo a cometer errores, sólo pueden seguir modelos establecidos en un rígido plan estratégico. Poco dispuestos para adaptarse al plan, dejan pasar oportunidades a lo largo del camino. Dependen de la jerarquía por el poder, que afianza aun más los instintos de supervivencia. Son fríos, carentes de empatía y determinación, y probablemente partidarios de la corrupción y el fraude.
Los directivos “basados en el temor” emplean recursos para la supervivencia a corto plazo a costa del crecimiento a largo plazo. Crean resistencia y temor dentro de los empleados, aumentando la sumisión pero no el compromiso.
¿A qué se parece la Organización “Sin Alma”?
La Organización “Sin Alma” está llena de personas que están satisfechas en sus profesiones – pero no con sus puestos de trabajo. Como un directivo declaro, “Amo mi área de trabajo y disfruto asistiendo a conferencias profesionales, pero la información que obtengo de esas reuniones no puede ser aplicada en la empresa donde trabajo.”
Los trabajadores en estas organizaciones se preocupan más por sus metas personales que por las metas de la organización. Indiferentes uno de otro y resistentes hacia las iniciativas de la compañía, hacen lo que puedan para asegurar sus puestos, aún si está en riesgo la estabilidad de la organización. Olvidan sus responsabilidades, mientras los directivos dejan de delegar la autoridad que prometieron compartir.
¿Cuál es la Alternativa?
Afortunadamente, hay una manera para devolver el alma a la organización, y la clave está en un Líder de “Alto Desempeño”. Sólo se necesita un líder, lleno de pasión y obligación, para crear un efecto de onda a través de la organización.
A diferencia de los ejecutivos que se basan en la posición jerárquica que ocupan en la organización, los líderes de “Alto Desempeño” están completamente integrados con la empresa. Prosperan durante periodos de recesión liderando con transparencia, empatía y altruismo. Saben que el liderazgo no es una lista mecánica de tareas, sino un sistema de interacciones humanas.
Los Líderes de Alto Desempeño usan las estrategias del liderazgo transformacional para resucitar a las organizaciones. Algunas estrategias pueden ser las siguientes:
Para recuperar a las organizaciones Sin Alma, es necesario que los líderes sigan tres principios vitales:
Guiar de adentro hacia afuera.
Los líderes de Alto Desempeño inician consigo mismos. Actúan como un modelo para el resto de la organización en lugar de dictar maneras de ser. Algo de lo que hacen es:
Intensificar la comunicación
Los líderes de alto desempeño son comunicadores de alto nivel, ellos tratan de:
Desarrollar un sentido de camaradería
Una cultura de camaradería está definida por altruismo e interdependencia, en la cual los empleados hacen todo lo que está a su alcance para ayudar al crecimiento de la organización. Se puede crear una cultura de camaradería de las siguientes maneras:
Conclusión
Los directivos basados en el temor crean organizaciones sin alma:
Los líderes de alto desempeño crean organizaciones con alma: