Usted probablemente ha leído cientos de artículos y miles de palabras de "expertos" que tienen ideas sobre cómo tomar una mejor decisión gerencial. Sin sucumbir a esta tentación natural, considere este documento como un ahorro valioso de tiempo.
Las teorías sobre decisiones gerenciales
El volumen de palabras que describen las teorías sobre decisiones de gestión es de enormes proporciones; la mayoría de estos tratados contienen información valiosa, sin embargo, el número y la diversidad de teorías pueden resultar confusos para muchos lectores.
Algunas de estas teorías tienen sentido, mientras que otras parecen ser más ficción, algunas sugerencias son más ideas sobre cómo analizar problemas en lugar procesos de toma de decisiones. Las consideraciones para el análisis de los problemas es sin duda uno de los factores en la toma de buenas decisiones, pero al final, son las decisiones las que cuentan en los negocios.
A menudo, el obstáculo más difícil de vencer son sus tendencias personales y/o prejuicios. Incluso los directores más experimentados sucumben ante esta condición, por lo general sin darse cuenta de que sus decisiones son “matizadas” por estas actitudes. Todos estamos sujetos a la objetividad selectiva.
Errores de decisión comunes de los directivos
Tres errores comunes dominan el escenario de toma de decisiones. Piense si ha caído en alguno de estos antes.
Michael Norton profesor asociado de la Escuela de Negocios de Harvard (Harvard Business School) estudió este tema en su artículo, "De pensar muy poco a pensar demasiado: un proceso continuo en la toma de decisiones." Él y su co-autor, Dan Ariely de la Universidad de Duke, documentaron su investigación para “Wiley Interdisciplinary Reviews”: Ciencia Cognitiva.
Norton y Ariely, encontraron que hay mucha investigación que rodea el pensar poco las cosas y tomar decisiones rápidas, así como acerca de esos gerentes que tienen la información, pero la ignoran. Mucho menos estudio fue dedicado para examinar el pensar demasiado antes de tomar una decisión, a pesar de su prevalencia como obstáculo para la toma eficaz de decisiones.
Norton referenció al presidente Bill Clinton como un ejemplo gráfico de los problemas de pensar demasiado antes de decidir. "Bill Clinton era famoso por estar tan involucrado con las complejidades de cada política que finalmente no se tomaron las decisiones", observó Norton.
Balance en la toma de decisiones
Los hábitos son una fuerte influencia en la toma de decisiones, a medida que el escenario de los negocios cambia y lo hace a una velocidad vertiginosa, las decisiones tomadas por hábitos pueden ser peligrosas para su compañía y su carrera. La información y las condiciones del mercado en el siglo XXI cambian tan rápido como los intereses de los adolescentes.
Trate de encontrar un equilibrio inteligente entre analizar de menos o de más la información actual antes de tomar decisiones. Incluso Norton fue incapaz de definir una solución universal para este problema. Más recientemente, Norton comenzó a utilizar imágenes de resonancia magnética para estudiar la química del cerebro de los tomadores de decisiones exitosos con la finalidad de determinar si sus neuronas proporcionan alguna información concreta, pero no se han publicado todavía los resultados.
Trate de eliminar sus prejuicios, evalúe los datos y elija la mejor opción para tomar sus decisiones. Utilice su experiencia, conocimientos y experiencia para sentar las bases y tomar decisiones sólidas, a la luz de la información disponible. Balancee su análisis con su intuición y experiencia para tomar decisiones ganadoras.
Si bien no hay garantías, usted va a tomar mejores decisiones si toma en cuenta la buena información, los objetivos de su compañía y siendo decisivo sin temor. Esté preparado para modificar, ampliar o retractarse de sus decisiones si es necesario. La flexibilidad es una característica importante en los negocios contemporáneos. El equilibrio de su evaluación con los problemas de tiempo va a mejorar la calidad de sus decisiones.
Dese un tiempo de tranquilidad para pensar en sus decisiones. No active el botón de piloto automático, no dedique demasiado tiempo a considerar sus opciones; evalúe, analice y luego actúe. A medida que su experiencia y conocimientos aumenten, la toma de decisiones mejorará consistentemente.
Fuente:
http://hbswk.hbs.edu/item/6630.html