Cómo tomar mejores decisiones de gestión

Usted probablemente ha leído cientos de artículos y miles de palabras de "expertos" que tienen ideas sobre cómo tomar una mejor decisión gerencial. Sin sucumbir a esta tentación natural, considere este documento como un ahorro valioso de tiempo.

Las teorías sobre decisiones gerenciales

El volumen de palabras que describen las teorías sobre decisiones de gestión es de enormes proporciones; la mayoría de estos tratados contienen información valiosa, sin embargo, el número y la diversidad de teorías pueden resultar confusos para muchos lectores.

Algunas de estas teorías tienen sentido, mientras que otras parecen ser más ficción, algunas sugerencias son más ideas sobre cómo  analizar problemas en lugar procesos de toma de decisiones. Las consideraciones para el análisis de los problemas es sin duda uno de los factores en la toma de buenas decisiones, pero al final, son las decisiones las que cuentan en los negocios.

A menudo, el obstáculo más difícil de vencer son sus tendencias personales y/o prejuicios. Incluso los directores más experimentados sucumben ante esta condición, por lo general sin  darse cuenta de que sus decisiones son “matizadas” por estas actitudes. Todos estamos sujetos a la objetividad selectiva.

Errores de decisión comunes de los directivos

Tres errores comunes dominan el escenario de toma de decisiones. Piense si ha caído en  alguno de estos antes.

  1. La parálisis del análisis. Pensar y analizar demasiado las condiciones antes de tomar una decisión puede afectar el tiempo exacto y terminar tomando otra decisión. El pensar demasiado o evaluar excesivamente las opciones disponibles pueden costar tiempo y efectividad.
  2. Tomar decisiones "viscerales". Apresurase a tomar una decisión  basándose en  hábitos, posiciones parciales o porque “es la forma en la que se ha venido haciendo” es a menudo tan desgastante como analizar demasiado para tomar una decisión. Si bien la intuición y los sentimientos tienen un lugar en la toma de decisiones, no deben ser el factor central. Los negocios son demasiado complejos para que este método funcione constantemente.
  3. Ignorar los factores o los datos antes de tomar una decisión. Al igual que una combinación de errores (# 1 y # 2), este error se produce cuando los gerentes tienen y / o leen los datos disponibles, pero eligen no hacer caso por una variedad de razones. Los datos duros  pueden indicar una decisión, sin embargo, el gerente hace caso omiso de esta información y toma otra opción.

Michael Norton profesor asociado de la Escuela de Negocios de Harvard (Harvard Business School) estudió este tema en su artículo, "De pensar muy poco a pensar demasiado: un proceso continuo en la toma de decisiones." Él y su co-autor, Dan Ariely de la Universidad de Duke, documentaron su investigación para “Wiley Interdisciplinary Reviews”: Ciencia Cognitiva.

Norton y Ariely, encontraron que hay mucha investigación que rodea el pensar poco  las cosas y tomar decisiones rápidas, así como acerca de esos gerentes que tienen la información, pero la ignoran. Mucho menos estudio fue dedicado para examinar el pensar demasiado antes de tomar una decisión, a pesar de su prevalencia como obstáculo para la toma eficaz de decisiones.

Norton referenció al presidente Bill Clinton como un ejemplo gráfico de los problemas de pensar demasiado antes de decidir. "Bill Clinton era famoso por estar tan involucrado con las complejidades de cada política que finalmente no se tomaron las decisiones", observó Norton.

Balance en la toma de decisiones

Los hábitos son una fuerte influencia en la toma de decisiones, a medida que el escenario de los negocios cambia y lo hace a una velocidad vertiginosa,  las decisiones tomadas por hábitos pueden ser peligrosas para su compañía y su carrera. La información y las condiciones del mercado en el siglo XXI cambian tan rápido como los intereses de los adolescentes.

Trate de encontrar un equilibrio inteligente entre analizar de menos o de más  la información actual antes de tomar decisiones. Incluso Norton fue incapaz de definir una solución universal para este problema. Más recientemente, Norton comenzó a utilizar imágenes de resonancia magnética para estudiar la química del cerebro de los tomadores de decisiones exitosos con la finalidad de determinar si sus neuronas proporcionan alguna información concreta, pero no se han publicado todavía los resultados.

Trate de eliminar sus prejuicios, evalúe los datos y elija la mejor opción para tomar sus decisiones. Utilice su experiencia, conocimientos y experiencia para sentar las bases y tomar decisiones sólidas, a la luz de la información disponible.  Balancee  su análisis con su intuición y experiencia para tomar decisiones ganadoras.

Si bien no hay garantías, usted va a tomar mejores decisiones si toma en cuenta la buena información, los objetivos de su compañía y  siendo decisivo sin temor. Esté preparado para modificar, ampliar o retractarse de sus decisiones si es necesario. La flexibilidad es una característica importante en los negocios contemporáneos. El equilibrio de su evaluación con los problemas de tiempo va a mejorar la calidad de sus decisiones.

Dese un tiempo de tranquilidad para pensar en sus decisiones. No active el botón de piloto automático, no dedique demasiado tiempo a considerar sus opciones; evalúe, analice y luego actúe. A medida que su experiencia y conocimientos aumenten, la toma de decisiones mejorará consistentemente.

 
Fuente:
http://hbswk.hbs.edu/item/6630.html 

 

 
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