Un Buen Manejo de la Incertidumbre
Los mejores administradores deben siempre reaccionar coherentemente aunque estén bajo presión, pero en ocasiones puede parecer que son tímidos o indecisos en algunos momentos. Cuando esto sucede, la incertidumbre llega y retrasan la toma crucial de decisiones. En lugar de confiadamente tomar una decisión, analizan la situación, recopilando más y más información antes de tomar acción. Estos escenarios ocurren a diario en el lugar de trabajo y definen el éxito o fracaso profesional de quien toma o prolonga la decisión, según sea el caso. La incertidumbre nubla la visión e impide la toma estratégica de decisiones en momentos cruciales de los cuales depende una operación.
Alimentados por el miedo a equivocarse sin tener todos los datos, algunos gerentes o directores hacen poco o nada hasta poder acumular “suficiente” información para tomar una decisión. Mientras tanto, otros con menor grado de incertidumbre, toman la información a la mano, proyectando los probables resultados de una decisión a otra para que la acción no espere.
Ambos grupos admitirán con dificultad que tomar decisiones con incertidumbre no es ideal, pero la realidad dicta que la mayoría de los negocios operan en un clima con al menos un poco de incertidumbre, requiriendo así de los mejores gerentes y directores para tomar decisiones prontas y acertadas. Los mejores directivos siempre encuentran el modo de sobrepasar estos obstáculos, tener la vista siempre en el objetivo y mantener la compostura cuando se tomen decisiones necesarias. Aquellos que reaccionan de manera indiferente, permiten a la incertidumbre reinar en cualquier situación, que posteriormente, cobrará factura.
Cómo manejar mejor el Factor Incertidumbre
Acéptelo. La mayoría de las decisiones que tomará, las hará con la mitad de la información que le gustaría tener. Gran parte de su trabajo es enfrentarse continuamente a los obstáculos y simplemente utilizar la balanza entre los pros y contras, para saber como superarlos.
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