Lo que sus empleados no dicen

Un buen gerente reconoce el alto valor de “escuchar”; ya sea tratando con clientes, supervisores o empleados, la importancia de escuchar no debe ser subestimada, pero inclusive los mejores gerentes olvidan “escuchar” las cosas que sus empleados no están diciendo abiertamente y esta es una habilidad sumamente importante también.

Aunque es una tarea complicada,  el conocer tanto el aspecto motivacional como la esencia de las cosas que los empleados se están reservando, es una responsabilidad muy importante de los gerentes. Cuando los empleados tienen emociones negativas y éstas se reprimen, puede verse afectado el desempeño de todos. Un desempeño decadente que sea resultado de preocupaciones sin resolver en los empleados, afecta y concierne a toda la empresa. 

Los gerentes deben escuchar cuidadosamente lo que piensan y dicen abiertamente los empleados para poder entender las cosas que se pueden estar reservando. Mientras que algunos expertos desalientan a los gerentes a “leer entre líneas” los comentarios de sus empleados, es una actividad necesaria en la mayoría de los casos.

Esperar que los empleados expongan su posición y preocupaciones completamente en cualquier situación es irrealista. Muchos empleados sienten una carencia en cuanto a la autoridad y seguridad brindada por parte del staff gerencial. Temen que sus comentarios honestos  sean malinterpretados e inclusive conlleven a represalias en su contra. Estos comentarios que se reservan suelen ser más importantes que los que exteriorizan.

Escuchar y  entender la verdad a través de aquello que los empleados no dicen puede ser algo que necesite práctica. Comprométase a desarrollar esta habilidad y utilícela a su favor.  A continuación algunas sugerencias para saber escuchar mejor y reforzar una comunicación de “dos vías”, obteniendo retroalimentación.

  • No ponga atención solamente a lo que le gusta escuchar: No importa cuánto éxito y experiencia hayan disfrutado los gerentes, muchos pueden volver a algunos hábitos de niñez, como el escuchar lo que ellos quieren oír. Es más fácil, cómodo y satisfactorio. Pero lamentablemente, esto también puede conducir a creencia falsas. Escuche con cuidado y honestidad.
  • No tergiverse los comentarios para que estos refuercen su posición: Los gerentes tienden a sentirse seguros en cuanto a sus proyectos, acciones y posiciones sobre muchos temas laborales. Esto está bien pero a veces hay una tendencia "a traducir" los comentarios de los empleados en declaraciones de apoyo, y esto es malo. Escuche detenidamente aquellos comentarios que no apoyan su posición para tomarlos como aprendizaje sobre cualquier defecto que sus planes pudieran tener.
  • Si fuera necesario, comprométase a cambiar la cultura empresarial para moverse a un entorno de diálogo más abierto: Muchas culturas empresariales refuerzan un diálogo libre y abierto, mientras que otras suprimen la comunicación honesta de "dos vías”. Comprométase a cambiar dicha cultura empresarial destructiva en su equipo o departamento primero que nada. Después del éxito, tal vez usted pueda compartir este aprendizaje con otros equipos y departamentos.
  • No se rodee siempre de quienes le respondan para todo: “sí señor”: A todo mundo le gusta que le recuerden que valioso es y sobretodo lo brillantes que son sus ideas. Esto es natural, pero potencialmente peligroso en el lugar de trabajo. Cuando los gerentes hacen que su equipo sólo sepa decir "sí señor", ellos se arriesgan  a tener defectos en sus proyectos. Fomente en sus empleados los comentarios honestos sobre sus ideas, si bien es probable que escuche comentarios que esperaba, existe una fuerte posibilidad de que pueda detectar alguna falla en sus planes.
  • Aliente a sus empleados a diferir inteligentemente: Hacer esto puede resultar edificante y valioso para su equipo. Las ventajas para usted y su personal son muchas. Sus empleados se sentirán menos amenazados, estarán más cómodos para hablar libremente. Esto eliminará su deber de constantemente "escuchar" las cosas que no se dicen y que debe leer entre líneas. Usted mejorará la confianza de sus empleados, tanto en ellos mismos como en usted como su líder. El enfrentar los factores de desacuerdo por parte de sus empleados también puede ayudar a destacar algunas áreas de oportunidad para usted y de este modo podrá volverse un gerente más eficaz.

Aceptar que el silencio de los empleados rara vez es igual a un acuerdo, y brindarles apoyo, son actitudes que pueden ayudarle a ser un mejor gerente; refuerce la retroalimentación entre ambas partes. Si usted duda que sus empleados sean totalmente abiertos con usted, trate de investigar qué cosas son las que se están reservando.

 

 
© 2012 Kelly Services, Inc.