Éxito es un término adoptado universalmente por todos los ejecutivos senior y junior, pero su definición varía. Los altos ejecutivos, de cualquier modo se apegan a un estándar más elevado e importante.
¿Qué define al éxito?
El punto de referencia para el éxito varía dependiendo de la persona, la compañía, la economía e intangibles, cuyas definiciones son a menudo no muy claras y envolventes. En el universo de los negocios, el éxito es definido por compañías y mercado.
El éxito es relativo, muchas personas critican a los atletas profesionales quienes equiparan el respeto y éxito con el tamaño de sus escandalosos contratos monetarios. Mientras que para la gente más trabajadora, su obsesión con el nivel de salario es mensurable y finita.
Algunas veces, las organizaciones definen al éxito con una base como entidad completa, con una filosofía publicada. Por ejemplo, los Raiders de Oakland de la NFL establecieron su punto de referencia con su frase “Compromiso con la excelencia”.
De cualquier modo, muchos expertos creen que el éxito es un “estado mental” humano y toda una filosofía de objetivos personales. Aún así, todas las expresiones inteligentes de esas definiciones parecen involucrar la ausencia de un punto de partida y la escases de datos medibles.
Los altos ejecutivos se guían o restringen a menudo por las metas y objetivos corporativos. Mientras que algunos pueden criticar esta realidad, ellos ofrecen la habilidad de medir y dar seguimiento al éxito o fracaso.
Acciones que ayudan a adoptar el “Éxito” como lenguaje primario.
Los altos ejecutivos enfrentan retos imponentes a diario. Algunas de estas responsabilidades pueden forzar a los gerentes “menos talentosos” a no actuar o tener un poder de decisión limitado. El éxito siempre ocupa un lugar central en las altas direcciones. El compromiso razonado debe traducirse en acciones para alcanzar el éxito a largo plazo. El comportamiento involucra acción.
A continuación algunas acciones que ayudan a los ejecutivos senior a concentrarse en el éxito como lenguaje y modo de vida:
Mostrar una visión fuerte y pasión. Muchos de aquellos que empatan la importancia de la visión y la pasión tratan estos factores como ideas teóricas más que como acciones. Esto es equivocado; la visión y pasión ejecutivas por el éxito sólo son efectivas cuando se evidencian y expresan declarativamente a través de acciones. Cuando es públicamente expresada y reforzada por el comportamiento, tu visión y pasión por lograr metas es contagiosa; esta “contagiará” a otros con quienes interactúes a diario.
Compromiso con la satisfacción de los empleados. A diferencia del estilo de dirección autoritaria de las décadas pasadas, tu compromiso con la satisfacción de los empleados en el lugar de trabajo muestra tu dedicación y lenguaje de éxito. Tu personal sentirá y entenderá los requerimientos del éxito.
Enfocarse en el desarrollo y práctica de las habilidades de arriba hacia abajo. El respeto del personal hacia el éxito de alto nivel es crítico. Como ejecutivo senior, tú eres la cara de la compañía que el personal ve regularmente. La evidencia de tus habilidades valiosas es más importante que todos los edictos, políticas y procedimientos que debes soportar. A diferencia de los periodos feudales, cuando la autoridad era decretada por nacimiento o títulos nobiliarios, el éxito en los negocios proviene de líderes habilidosos a quienes su personal respeta y sigue.
Orientación a la satisfacción y lealtad de los clientes. Con la recompensa del capitalismo viene el requisito de que tu compañía atraiga a sus clientes (actuales y prospectos). La satisfacción y lealtad del cliente es una meta difícil; pero es una meta que debes lograr para alcanzar el éxito a largo plazo. Mientras que tus clientes pueden no siempre “estar en lo correcto”, tú debes transmitir tu devoción hacia la satisfacción del cliente como tu lenguaje primario para comunicarte con tu personal. Este compromiso nunca te fallará.
Comprender que la tecnología es una herramienta valiosa pero no la respuesta a todos los retos de negocio. Se debe resistir la tentación de creer que por sí mismas las maravillas de la tecnología van a traer el éxito tanto a ti como a tu compañía. No hay discusión respecto a que la tecnología actual y la que va evolucionando ha hecho que alcanzar el éxito sea más sencillo que en décadas previas; de cualquier modo el considerar la tecnología como algo más que una herramienta efectiva puede llevar a la decepción y al fracaso. Como cualquier herramienta útil, la tecnología debe ser aceptada por lo que es, no es una alternativa al trabajo duro, la creatividad y el compromiso, sino un facilitador para el “artista” de los negocios que ayuda a alcanzar niveles más elevados de éxito.
El lenguaje es nuestra forma de comunicación predominante, sin importar nuestro país, posición social y profesional, o personalidad. Para los altos ejecutivos el mejor lenguaje que se puede utilizar (en situaciones del lugar de trabajo) es el éxito. No importa si se comunican con un nuevo becario o con un alto ejecutivo, enfocarse en el éxito es la forma más efectiva para asegurar los logros de todos.