Los empleados difíciles pueden ser empleados valiosos si usted puede orientarlos eficazmente, utilizar estas sugerencias puede ayudarle a alcanzar el resultado deseado.
Conocer los hechos. Evite actuar sobre un rumor, la percepción desinformada, el chisme o cualquier otra información no corroborada. Asegúrese de ser testigo o recibir una prueba definitiva del comportamiento negativo del empleado. Las consecuencias de tomar medidas hacia un empleado que puede no ser el problema pueden hacer mucho más daño que bien.
Hacer una evaluación cuidadosa de los hechos. Una vez que esté seguro de que uno de sus empleados entra en la categoría de "conflictivo", evalué el estado de la situación. Pregúntese: "¿qué tanto daño está causando?", "¿Cuál es el verdadero efecto en el equipo de este empleado?", "¿Qué tanto está siendo afectado el equipo o departamento por este empleado?" Las respuestas a menudo influyen en el tipo de acción que debe tomar para mejorar la situación.
Crear un plan de acción que aborde la situación. No basta con saber que tiene un empleado difícil para resolver los problemas que pueda generar. Como jefe, usted necesita crear un plan de acción que resultará en un mejor comportamiento y en consecuencia, mejorará el rendimiento de su equipo.
Tomar las medidas oportunas. Dependiendo de la gravedad de la conducta del empleado, puede verse obligado a actuar muy rápidamente -a veces de inmediato- para evitar situaciones potencialmente problemáticas. Abordar un problema inmediatamente es muy importante, pero trate de no reaccionar impulsivamente, respuestas inapropiadas podrían empeorar la situación.
Mantener una actitud positiva, solidaria y persistente. Su objetivo es orientar a su empleado para mejorar el rendimiento, la productividad y la química del equipo. La mejor manera de lograrlo es haciendo frente a los patrones de comportamiento, no atacar personalmente a los empleados, sea lo más positivo posible y mencione a su empleado lo que necesita de él o ella.
Cuando los empleados difíciles se orientan adecuadamente, a menudo se convierten en miembros productivos del equipo. Al seguir este plan de acción (o uno similar), estará generando una mejor oportunidad para alcanzar el éxito tanto para usted como para el empleado. No hay garantías, pero el único plan de acción que garantiza el fracaso es no hacer nada en absoluto.