Muchas empresas enfrentan el desafío permanente de lograr "un equilibrio”, este problema se manifiesta de diferentes maneras. Contar con consultores para proporcionar asesoramiento valioso y opiniones expertas, así como satisfacer la demanda fundamental de construir un equipo gerencial de alto rendimiento, representa un problema continuo.
Beneficios de Consultores
Los consultores experimentados ofrecen múltiples beneficios a las organizaciones. Independientemente de la industria, los consultores suelen ofrecer como mínimo las siguientes contribuciones.
Nivel de consumo y dependencia
Independientemente de los conocimientos y la asistencia que algunos consultores aportan a su empresa, sin importar el nivel de gerencia o dirección, desde el gerente más nuevo hasta el director general, deben abdicar de sus responsabilidades para dirigir la empresa y supervisar las operaciones eficientemente. Durante las caídas económicas o en periodos de crisis empresarial, la tentación de depender de una competencia y experiencia neutral a menudo se convierte en un gran aliciente.
La excesiva dependencia hacia los consultores para resolver todos los desafíos que enfrenta su empresa, crear estrategias o implementar cambios en las políticas, así como tomar decisiones importantes, sin su valioso aporte puede generar dudas en el grupo gerencial de tiempo completo de la organización, además de que puede convertirse en un hábito negativo. Aunque su empresa puede adquirir a corto plazo excelentes consejos, ideas y sugerencias para resolver problemas, mejorar las operaciones o generar nuevos ingresos, el equipo gerencial es quien debe mantener el control sobre la ejecución.
A menudo, lo que la administración necesita es mantener en equilibrio y perspectiva el triunvirato entre la consultoría, la compañía y los gerentes. Nunca olvide que, una vez que los consultores completan sus tareas y comienzan a trabajar para otros clientes, la gerencia de la empresa y el personal son quienes estarán ahí para implementar sus sugerencias objetivas, así como para supervisar los resultados a largo plazo de las mismas.
Si bien es aconsejable tomar en cuenta las recomendaciones de los consultores y tomar la decisión de adoptar aquellas que deberían entregar los resultados que desea, la administración debe resistir la tentación de aprobar todas estas ideas sin una cuidadosa consideración previa de efectos a corto y largo plazo. Aquellos administradores que trabajan mucho tiempo con el mismo consultor, a menudo inconscientemente adoptan esta práctica, el problema con ello es que incluso los mejores asesores no son miembros del equipo gerencial. A veces, como resultado de estas situaciones, uno o más gerentes sufren problemas de crecimiento profesional, ya que mientras menos necesidad tengan de ser creativos y participar activamente en la toma de decisiones, sus herramientas y habilidades se comienzan a "oxidar".
Al igual que un atleta de primera calidad que por lesiones u otros problemas se queda fuera de la competencia demasiado tiempo, los administradores pueden perder su ventaja profesional. El permanecer demasiado tiempo con un solo cliente también es perjudicial para los consultores. Resolver los problemas importantes para los que fueron requeridos es maravilloso, sin embargo, su continua presencia en el lugar de trabajo a menudo los lleva a completar hasta los más insignificantes proyectos, perjudicando su desarrollo profesional junto con la del equipo gerencial.
El equilibrio es fundamental
Recuerde siempre que una función importante de la administración es el desarrollo de líderes para la compañía. Ciertamente, supervisar al personal, controlar las operaciones, minimizar gastos y maximizar los ingresos son responsabilidades importantes de un gerente. Sin embargo, debe haber un fuerte y continuo impulso para el desarrollo del liderazgo dentro de la organización.
El uso excesivo de consultores suele minar los esfuerzos de este importante compromiso. Es imperativo que los gerentes utilicen a los consultores de manera inteligente. Cuando necesite asesoramiento de expertos externos para superar los retos, inyectar nuevas ideas o sugerir mejoras operativas, no dude en emplear las mejores mentes de consultoría que pueda pagar.
No obstante, no se vuelva dependiente de una o varias empresas de consultoría para la gestión de su empresa. Es importante vigilar cuidadosamente el balance de la consultoría en comparación con el desarrollo e influencia de los gerentes. Comprométase a mantener un equilibrio saludable y eficaz entre el asesoramiento externo y el desarrollo e influencia del equipo gerencial para maximizar las operaciones de la compañía.