El CEO como Arquitecto Social

El siglo XXI está demostrando ser una época turbulenta y volátil. Aquellos gerentes generales que administrarán con éxito sus organizaciones tendrán una cosa en común - serán los Arquitectos Sociales de la misma, diseñando sistemas que generen alto rendimiento consistente.

Orquestando detrás de la cortina

Los Arquitectos Sociales entienden a su organización y cómo funciona. Ellos saben quién dice qué a quién y qué tipo de acciones se llevan a cabo. Los principios de alto rendimiento se transmiten sutilmente uniendo a la organización.

Estas figuras crean la comprensión, participación y ejecución del cambio, ellos  generan el compromiso con los principios y valores hacia el cambio, presentan una interpretación compartida de los eventos de organización enseñando a la gente cómo se espera que se comporten. Sirven como un mecanismo de control, recompensando y reforzando comportamientos necesarios para lograr el cambio; proporcionan el contexto y el sistema de cambio que trae consigo el compromiso de todas las partes interesadas.

Manejando relaciones interdependientes

La interdependencia se produce cuando dos o más personas tienen poder uno sobre otro porque, irónicamente, dependen unos de otros para lograr sus objetivos personales. Los Arquitectos Sociales administran arriba, abajo, a través y fuera de la organización – el poder  se alcanza mediante la obtención de la cooperación sin autoridad formal.

El manejo de las relaciones es puesto a prueba a través de la voluntad y capacidad para lidiar no sólo con los individuos, sino también con los sistemas humanos que comprenden muchas interdependencias inherentes entre las partes interesadas en toda organización.

La paradoja del cambio

Los Arquitectos Sociales diseñan sistemas que ayudan a los empleados a manejar la paradoja inherente entre el cambio y la estabilidad. La continuidad es un proceso de pequeños pero continuos esfuerzos de cambio.  Esta frecuencia ofrece una amplia gama de opciones en el continuo cambio-estabilidad. El objetivo es definir la relación entre el pasado y el presente.

Los Arquitectos Sociales impulsan a sus organizaciones entendiendo dónde han estado, dónde están y cómo llegaron allí. Reconocen que el cambio de larga duración se inicia de forma individual haciendo que la gente entienda cómo funcionan mejor y lo que necesitan hacer para progresar dentro de la organización. La continuidad comienza con un punto de vista micro-pragmático, dándole poder a los individuos y después  extendiéndolo  a lo largo de toda la compañía en un maremoto organizacional.

Conclusión

Los ejecutivos no encajan muy bien en una caja. Ningún ejecutivo es unraza pura” - todo el mundo es “mestizo” - y adoptan estrategias de liderazgo de aquí, de allá y de todas partes. Utilizan lo que funciona para ellos en lugar de conformarse con una teoría particular. Cualquier cambio en el proceso de administración, estructura organizacional y estilo de liderazgo debe apoyar el fin deseado - el cambio.

Las palabras, los símbolos, la comunicación, el reclutamiento y la formación no van lo suficientemente lejos. Si se desea cambiar las acciones, deben cambiar las creencias. Sólo entonces se produce y  afianza el cambio. En el siglo XXI los agentes de cambio son quienes transforman la intención a la acción. No es sólo modificar la misión de la organización o modificar el organigrama, no es sólo la alteración de los sistemas de recursos humanos.

Los Arquitectos Sociales saben conjuntar las fuerzas políticas y culturales que impulsan el sistema organizacional completo. Un cambio exitoso refleja la preservación de lo mejor que ya existía y avanza hacia un futuro rentable. Ser proactivo, no reactivo, son desarrolladores no implementadores. Aprecian, no evalúan, son  esperanzadores, no llenos de desesperación y miedo.

Stephen Long, PhD
The Institute for Level Six Leadership

 

 
© 2012 Kelly Services, Inc.